Cuando nos decidimos a vestir a un perro, lo cierto es que quizá pueda parecer toda una excentricidad, sin embargo hay que considerar que como animales domésticos que son, cualquier protección añadida contra los rigores del invierno puede no resultar una tontería, sino más bien todo un gesto de cariño hacía la mascota.
Sabemos que no es del todo necesario pero tantas cosas pueden resultar superfluas en la vida que si nos pararamos a analizarlas quizá no haríamos la mayoría de las cosas que hacemos a la hora de consumir, por eso debemos verlo desde un punto de vista opcional acorde con la evolución de unos tiempos donde los animales, afortunadamente, son bien tratados y muy unidos al ser humano.
El Caniche
Esta raza es muy armoniosa, tanto por su constitución como por su caracter. Suele ser juguetón al tiempo que sabe mantener un porte digno cuando lo requiere.
Su pelo rizado puede presentar cinco colores; negro, blanco, marrón, gris o albericoque.
En cuanto a su caracter, es un perro que necesita compartir su existencia con un dueño que le de cariño y atenciones, su fidelidad de hecho es legendaria pero tambien puede revelarse como posesivo. Frente a esto y a sus conscientes dotes de gracioso e incluso de seducción, hay que mostrar autoridad y determinación pues tiene muy buena memoria y su obediencia depende de lo que consigue aprender por su buena predisposición, algo que es un arma de doble filo pues se sabe aprovechar de los sentimientos del hombre para conseguir sus fines, por tanto, es fundamental no considerarlo un juguete ni mimarlo en exceso porque un caniche mal educado puede convertirse en una autentica calamidad.
En cuanto a su historia y origen, una vez más es objeto de controversia. Una teoría reciente sostiene que el pelaje de estos perros al igual que en otras razas de pelo rizado u ondulado tiene su origen en Asia Central. Estos perros habrían llegado a bordo de los navíos fenicios hasta Africa y luego a puertos de España, Portugal e Italia, dando origen al perro de aguas español, portugués e italiano.
Sin embargo cuando esta raza empieza a ser muy apreciada es en el siglo XVII por los saltimbanquis y circos de todo el mundo ya que al ser fáciles de adiestrar aprendían con rápidez toda clase de habilidades.
En la corte del rey Luis XV empieza a ser un perro de compañía con su tocado de peluca al uso de los mismos nobles,.
Su alimentación sigue los mismos rigores que cualquier otra raza, quizá en el caniche sea muy importante si cabe la higiene y cuidado que debe tener su pelo, pero por lo demás, no presenta grandes complicaciones salvo un buen corte de pelo en primavera para sanearlo y evitar nudos.


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